Obi (LIE0294)
La urdimbre está compuesta por filamentos de seda sin teñir y láminas poliméricas recubiertas con metal pulverizado en colores oro y plata. La trama incluye tres tipos de hilos. Por un lado, hallamos el mismo tipo de filamento de seda de la urdimbre; estos hilos de trama son los únicos que se entret...
Guardado en:
| Formato: | Objeto textil |
|---|---|
| Publicado: |
Sin Fecha
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://acervos.museotextildeoaxaca.org/Detail/objects/25476 |
| Etiquetas: |
Sin Etiquetas, Sea el primero en etiquetar este registro!
|
| Sumario: | La urdimbre está compuesta por filamentos de seda sin teñir y láminas poliméricas recubiertas con metal pulverizado en colores oro y plata. La trama incluye tres tipos de hilos. Por un lado, hallamos el mismo tipo de filamento de seda de la urdimbre; estos hilos de trama son los únicos que se entretejen en todo lo ancho del lienzo. Además, hay hilo entorchado e hilos de seda de dos cabos teñidos en múltiples colores; estos sólo se entretejen al momento de crear el diseño y el resto del tiempo, quedan flotando por el reverso de la pieza. El tejido se conforma de un damasco complejo, elaborado en un telar Jacquard. El barrio de Nishijin se fundó en el siglo XVI y hasta el día de hoy, posee una gran fama debido al trabajo tan delicado y complejo en sus tejidos de seda y oro. Lejos de mantenerse renuente al cambio, los tejedores de Nishijin adoptaron y adaptaron las tecnologías de Occidente desde el inicio del periodo Meiji. Tras establecer una asociación de tejedores en 1869, obtuvieron fondos para viajar ese mismo año a Lyon, Francia, para estudiar y aprender sobre la tradición de tejido europea. Unos años después importaron el primer telar Jacquard y hacia 1877, se construyó el primer telar de este tipo en Japón. Este telar mecanizado funciona a partir de tarjetas perforadas para la realización de diseños complejos, por lo que su uso no solamente repercutió en la variedad de imágenes que podían crearse en las telas, sino que también cambió el proceso de tejido al volverlo más rápido, eficiente y preciso. Obi es el nombre que recibe una tela alargada como ésta para ceñir y mantener cerrado un kimono en torno al cuerpo. Este obi, de poco más de cinco metros de largo, presenta dos escenas principales en sus extremos, cada una apuntando en direcciones opuestas. Al centro, las imágenes se muestran de modo transversal con respecto a las escenas de los extremos. Esta disposición obedece a una de las formas de portarse esta prenda, pues al momento de atarse, los diseños del centro se verían de manera correcta (en sentido horizontal), mientras que los extremos caerían hacia abajo y, por lo tanto, cada uno se podría leer de manera adecuada (en sentido vertical). Las imágenes presentes en este obi están inspiradas en el estilo difundido por la Escuela Rinpa, una de las escuelas más importantes de la pintura japonesa, establecida en Kioto en el siglo XVII. Las imágenes que hallamos en la tela abrevan de uno de los máximos artistas de esta Escuela: Ogata Kōrin. El extremo que observamos muestra pequeñas tarjetas con textos: se trata de una antología de poesía japonesa conocida con el nombre de Hyakunin Isshu. La antología recoge 100 poemas escritos por 100 poetas entre los siglos VII y XIII, cuando Fujiwara no Teika preparó esta compilación. Esta obra clásica de la literatura japonesa se utilizó para crear una baraja que sirve para aprender la gramática del idioma, además de como pasatiempo. Kōrin fue uno de los artistas que ilustró dicha baraja. El otro extremo del obi retoma una de las obras más famosas del artista: una pintura sobre un biombo titulada Flores de ciruelo rojas y blancas, realizada a inicios del siglo XVIII. La obra está catalogada como Tesoro Nacional de Japón y solamente se exhibe un mes al año, durante el periodo en flor de los ciruelos, en el Museo de Arte de Atami, en la prefectura de Shizuoka. |
|---|