| Shrnutí: | La tela exterior se conforma de un tejido de crepé (chijimi) de seda teñido con técnica de yūzen, bordado con hilos entorchados e hilo de seda, aplicaciones de hoja metálica, así como escudos logrados con teñidos de reserva y delineados con tinta negra. La prenda cuenta con un forro completo de tafeta de seda teñida en color rojo.
Este tipo de prenda comenzó a usarse durante el siglo XVI y recibe el nombre de furisode, que podría traducirse como “mangas largas que cuelgan sueltas y ondean”. Si bien podían ser usados por niñas y niños, el furisode es una prenda mayormente asociada con mujeres solteras. Tras el matrimonio, la ropa de las mujeres debe mostrar mangas más cortas, pues se considera que el movimiento ondulante de mangas largas como éstas es un elemento de atracción para los hombres.
Distinto a lo que solemos ver en los textiles teñidos de Oaxaca, donde el color se obtiene luego de sumergir hilos o telas en un baño de tinte, esta pieza integra el color de manera más superficial. La técnica empleada recibe el nombre de yūzen y consiste en la creación de una reserva a partir de pasta de arroz. Primero se delinean las figuras que se desean (por ejemplo, las grullas en la parte inferior) y esas líneas se cubren con pasta de arroz. Posteriormente, la tela se sumerge en una mezcla de frijol de soya y agua para evitar que los colores se corran durante el proceso posterior de teñido. Una vez seca la tela, se pintan los detalles más delicados (por ejemplo, las plumas de las grullas). A continuación, todas las áreas pintadas se cubren con pasta de arroz y hasta entonces se aplica el color de fondo con la ayuda de brochas. El degradado de color que vemos en esta pieza es usual en este tipo de prendas sobre seda. Finalmente, el color se fija mediante la aplicación de vapor y la tela se lava para eliminar la pasta de arroz. Los escudos de la zona superior (flores campanula) se obtuvieron con la misma técnica de reserva con pasta de arroz. Este proceso de teñido, que hasta el día de hoy sigue siendo muy costoso, se perfeccionó hacia inicios de 1700s.
Además de la aplicación de color mediante tintes y pigmentos, algunas plumas de las grullas están delineadas con hoja metálica (posiblemente, de oro y plata). La cresta de la grulla central está bordada con hilo metálico en punto de nudo francés, mientras que las otras aves muestran la misma puntada, pero usando hilo de seda teñido de rojo. Esto indica que estamos viendo grullas de Manchuria (Grus japonensis). En general, la grulla es considerada un símbolo de belleza y se le vincula con una larga vida, así como buena fortuna. El diseño superior del furisode refuerza el deseo de una larga vida, pues se trata de pinos jóvenes: el pino, como la grulla y otros elementos que veremos más adelante, se relaciona con longevidad. Estos pinos están bordados con hilo metálico. En Japón, los hilos entorchados suelen estar compuestos de un alma de hilo de seda envuelta en papel elaborado con la corteza interna de árboles de mora y posteriormente recubierto con hoja de oro o plata.
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